| Summary: | El alma ha de quemar, para que la mano pinte bien, escribió una vez José Martí, al emitir sus criterios estéticos. Este ensayo constituye un valioso acercamiento a la crítica martiana al arte del color. El autor profundiza en las múltiples referencias del Maestro, halladas tanto en la poesía como en la prosa, que evidencian su aguda visión y su dominio teórico en la rama de la pintura. Definiciones, señalamientos sobre los principios de la creación pictórica, técnicas y consejos generales del Héroe Nacional cubano, entre otras cuestiones de interés, se recogen aquí desde la perspectiva de un joven escritor.
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