| Summary: | Los estudios embriológicos, que la nueva síntesis darwiniana había dejado fuera de la agenda evolucionista, vuelven al centro de la escena y muestran que en la ontogenia pueden encontrarse datos y claves de importancia crucial para el estudio de los fenómenos evolutivos. La novedad en curso es importante porque la biología evolucionaria del desarrollo entraña algo más que un nuevo dominio de estudios. En ella se está articulando una nueva teoría sobre fenómenos evolutivos, distinta de la teoría de la selección natural. La filosofía de la biología debe reconocer ahora ese hecho y asumir sus consecuencias. Al hacer esto, la reflexión epistemológica podrá contribuir a que la relación entre ese nuevo dominio de los estudios evolucionarios y los desarrollos clásicos de la teoría de la selección natural sea mejor comprendida. Estamos ante una gran tranformación que tiene la forma de una concertación a ser articulada y no la de una revolución ante la cual sólo quede plegarse o retirarse. Dejando a un lado su vocación de búhos, los filósofos de la biología pueden contribuir a que esa articulación se realice, y es a eso que este libro apunta.
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