Relaciones sintomatológicas y patológicas en conductos con obturaciones defectuosas

El control clínico y radiológico después del tratamiento endodòncico ha recibido las más variadas opiniones. Como sabemos, el tratamiento del conducto radicular no termina con su obturación, es decir cuidados observados por el profesional durante el acto operatorio, no termina con la repleción de la...

Full description

Bibliographic Details
Main Authors: Illescas Reinoso, Jhomara de Lourdes, Hernández Merchán, Omar Alberto
Other Authors: Suárez Quintanilla, Eduardo
Format: bachelorThesis
Language:spa
Published: 2018
Subjects:
Online Access:http://dspace.ucuenca.edu.ec/handle/123456789/29688
Description
Summary:El control clínico y radiológico después del tratamiento endodòncico ha recibido las más variadas opiniones. Como sabemos, el tratamiento del conducto radicular no termina con su obturación, es decir cuidados observados por el profesional durante el acto operatorio, no termina con la repleción de la cavidad pulpar, sino después de un período de preservación de por lo menos 2 a 3 años, que se inicia en los primeros 6 meses. Mientras tanto, las opiniones de los autores varían con relación al tiempo de control, para que tengan una definición en cuanto al éxito o al fracaso del tratamiento endodòncico. Algunos defienden el período de preservación de 6 meses, mientras que otros lo hacen por un lapso de tiempo de 5 y aún de 10 años. La primera Convención Internacional de Endodoncia estudió el problema, recomendado un período de 1 a 2 años. Strindger, afirmando que la desaparición de la lesión puede producirse 8 a 9 años después del tratamiento, consideró 4 años un período suficiente. Stones, ya afirmaba que si la lesión no desaparece dentro los 2 primeros años debe indicarse la complementación quirúrgica. Seltzer y Col, evaluaron radiogràficamente el resultado del tratamiento de conductos radiculares de 2921 dientes, seis meses después de la obturación. Nichols, haciendo una revisión de la literatura concluyó que como regla general, un período de 2 años de observación podría ser considerado adecuado para los dientes despulpados. En los casos que no hay alteración preiapical, el diagnóstico radiológico, en cuanto al éxito o fracaso debe realizarse recién 6 meses después del tratamiento. Bender y Col, nos informaron que el tiempo de observación empleado para producir una variación en la medida de éxito o del fracaso del tratamiento endodòncico. Afirma además, que la evidencia radiográfica del fracaso se produce generalmente a los 2 años, mientras que síntomas clínicos de dolor, edema o fistulas, pueden aparecer durante el tratamiento o en los primeros meses subsiguientes. Seltzer y Col, examinando histológicamente 146 casos de fracasos endodòncicos, señalaron que aunque los mismos puedan producirse 10 años después del tratamiento, la mayoría fracasó dentro de un período de 2 años. Talbot Wright, adujo que los controles radiográficos evidencian que el tiempo necesario para la reparación varía entre 6 meses y 2 años. Cansan, dice que la evolución pos operatoria de un diente con un proceso periapical, tratado es variable según muchos factores, influyendo decididamente el tipo de tejido patológico que causó la lesión. Así por ejemplo, un absceso periapical agudo podrá ofrecer una imagen normal 6 meses después, y un granuloma o un quiste puede demorar más para una reparación. Con relación a la reparación. Maisto afirma "Podemos decir que el tratamiento endodòncico termina cuado la región periapical neutraliza el trastorno producido por el tratamiento o repara una lesión preexistente". De este modo es deber del profesional conocer lo que realmente sucede en la región periapical después del acto operatorio para poder, por medio de la preservación, clasificarlo como éxito o fracaso y/o analizar y juzgar su propia técnica de tratamiento