| Riassunto: | En la actualidad, existen espacios a los cuales consideramos lugares y no-lugares; estos se han dado por la forma de hacer arquitectura, por su encaje con el contexto y por la percepción de la sociedad.
Se define a lugar como el espacio que posee valores simbólicos e históricos, siendo este irrepetible y singular que se encuentra relacionado con el ser humano. Y se considera al no-lugar como lugares sin alma, en donde no posee relación alguna con el ser humano; estos no-lugares son de transición, de carácter temporal, sometidos a un cambio y de no residencia.
La conservación y restauración de patrimonio tiene como propósito mantener los valores, identidad, e historia de los lugares, y de esta forma se conforman lugares simbólicos y humanamente habitables. Sin embargo, las intervenciones realizadas en algunas edificaciones patrimoniales y espacios públicos no siempre confieren la debida importancia a los valores que hace que el ser humano se apropie de estas; transformando así en no-lugares.
Para reflexionar sobre este tema, se establece un caso de estudio en el espacio público de la ciudad de Cuenca, siendo este: la plazoleta Pedro Touloup. Este estudio parte de la problemática de identificar qué sentido y significado poseen los espacios públicos en nuestra sociedad, a partir de distintos factores que los convierten en no-lugares. Cabe recalcar que uno de los factores más importantes es la sociedad, ya que esta también le otorga las características esenciales de lugar y no-lugar dependiendo su posición como espectador, de su experiencia y relación con el sitio.
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